Luis Alberto Cuesta Ceballos (Cádiz, noviembre de 1.957)

Autor, Director y Productor de artes Escénicas

A los quince meses le pusieron sus primeras gafas. Tenía un ojo vago.

 

A los quince años  había cambiado de gafas y para todos era un vago, lo cual afectó seriamente sus neuronas, su punto de vista y el modo de ver las cosas, de lo que todavía  no ha conseguido recuperarse.

 

Haber aprehendido el mundo a través de unos gruesos cristales, le dio una mayor agudeza en la mirada, le enseño a desconfiar del blanco y a creer en el negro,  y por último, le dio la posibilidad de ver a través del corazòn y de la punta de sus dedos.

 

Su primer papel fue pasar por un niño inocente y tierno desde su primera infancia, cosa que logró con bastante éxito. Le llegó una segunda oportunidad, siendo aún un aplicado escolar, para representar a un  ángel y llegó a parecerlo. A los trece años tuvo una revelación, una de esas experiencias vitales  que marcan y direccionan la vida de un niño, gozó de la fortuna inolvidable de contemplar, desde bastidores, todo aquello que se estrenaba en el  Teatro María Guerrero... Habìa sido seducido irremediablemente por el arte.

 

Desde entonces, empezó a devorar los poemas de Garcia Lorca, descubrió a  Rafael Alberti a Neruda, comenzó a tañer la guitarra, a cantar, compuso poemas, dirigió su primera obra de teatro en un convento de clausura y se enamoró. ¿De quién se enamoró? Se enamoró del amor y del teatro.  Fue en esos años existenciales de la adolescencia cuando conoció la obra de  Valle Inclán, el teatro pánico de Arrabal, el absurdo de Beckett,  Ionesco, Artaud, Alfred Jarry, Buero Vallejo ....

 

A través de sus cristales asombrados sintió que un nuevo mundo se desplegaba ante él, un mundo donde seres corrientes se transformaban en otros seres y pensaban y actuaban y sufrían y reían en universos paralelos... Un mundo donde habia un director de orquesta encargado de sacar de cada actor las vibraciones mas sutiles... los acordes mas insospechados.  Un mundo que un ser podía crear , moldear y transformar con sus manos. Desde ese momento lo supo. Su carrera como dramaturgo habia comenzado.

 

En 1.996 decide interpretar el papel de su vida, CAPITÓMBOLO, un papel difìcil... el de producir y distribuir teatro. Con CAPITÓMBOLO tiene la oportunidad de trabajar con las mejores compañías del teatro español, Comediants, Tricicle, Vol-ras, Yllana, Rafael Alvarez “El Brujo”, y otros muchos, asì como la producción del Festival Internacional de Teatro Villa de Mijas y el Festival de Ubrique entre otros.

¿y el próximo?... ¡¡¡IBEROAMÉRICA!!!

 

Un proyecto catártico de sinergias y simbiosis a dos orillas... Un puente entre culturas que comprende la producciòn y distribución de espectáculos de teatro, música y danza en Iberoamérica y Europa, para promover la cooperación entre artistas y procesos creativos, facilitar el intercambio cultural y desarrollar los canales de distribución, comerciales y financieros de ambos continentes.

 

                                                                                                                         ... y sigue usando gafas.

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